Ante la creciente inquietud por la llegada del fenómeno de El Niño, Edgardo Pierobón, pronosticador del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), pidió a la población que interprete la situación con prudencia y evite mensajes que alimenten temores infundados.
Qué significa realmente El Niño
Pierobón aclaró que el fenómeno se traduce en una mayor disponibilidad de humedad en la atmósfera. Esa humedad constituye “materia prima” para la formación de tormentas, lo que puede traducirse en eventos más copiosos, intensos, extensos o recurrentes. Sin embargo, advirtió que no existe un pronóstico preciso que indique cuál de esas posibilidades se materializará y cuándo.
El especialista recordó que, aunque la humedad favorece la ocurrencia de tormentas, no se trata de una catástrofe inevitable. “Hay que tomarlo muy con pinzas, porque en realidad nos vamos yendo muy arriba en cuanto a las previsiones”, explicó en entrevista con Perfil Córdoba.
Alarmismo y recomendaciones erróneas
En redes sociales circulan consejos que sugieren armar “kits de supervivencia” y guardar documentos en bolsas herméticas, como si la región estuviera frente a una emergencia extrema. Pierobón cuestionó esa lógica, señalando que la necesidad de evacuaciones y de un kit de supervivencia corresponde a situaciones de catástrofe, no al contexto actual de El Niño.
El meteorólogo también relató la preocupación que generan los mensajes alarmistas entre niños. “Una maestra me decía que los nenes de jardín estaban asustados. Decían: ‘va a venir El Niño, va a haber una tormenta y nos vamos a ahogar todos’. Y no es tan así”, manifestó.
Impactos según la zona
Los riesgos varían según el relieve. En las zonas serranas, Pierobón advirtió la posibilidad de crecidas repentinas de ríos y problemas para quienes estén cerca de los cauces. En el llano, el principal peligro radica en la acumulación de agua: “Una lluvia de 40 o 50 milímetros en la ciudad de Córdoba en media hora o 40 minutos es mucha agua para escurrirse. Ahí sí vamos a ver calles inundadas o sectores complicados”.
Uso de las alertas oficiales
El especialista insistió en la importancia de consultar las herramientas oficiales del SMN. El sistema de alerta temprana clasifica los riesgos en niveles amarillo, naranja y rojo, y detalla el horario (mañana, mediodía, tarde o noche) para que la gente pueda organizarse sin entrar en pánico.
También recomendó la aplicación Rain Alarm como complemento para observar el movimiento de las nubes, aunque subrayó que no reemplaza la información del SMN.
Consejos prácticos
- Revisar la alerta oficial y su horario antes de planificar actividades.
- Evitar estacionar vehículos en calles que bajan desde las sierras, ya que el agua puede arrastrarlos.
- En caso de tormenta, reacomodar actividades y, si es posible, permanecer en lugares seguros como escuelas o interiores protegidos.
- Seguir los protocolos de cada centro educativo; los niños están más resguardados dentro de la escuela que en la calle o en un automóvil.
Pierobón concluyó que estar preparado no implica sucumbir al pánico: “Lo primero que hay que hacer es entender el fenómeno”.



