Tras años de negociaciones, el proyecto de gas natural licuado (GNL) más ambicioso de Argentina definió la fecha para la firma de la decisión final de inversión (FID). Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, informó desde París que la firma se realizará el 26 de noviembre, junto a los socios italianos Eni y el brazo internacional de Adnoc, XRG.

Detalles del proyecto y su magnitud

Argentina LNG contempla una capacidad inicial de 12 millones de toneladas anuales (MTPA), con posibilidad de ampliarse a 18 MTPA, lo que representaría el 60 % de la producción de gas del país en invierno. La primera fase incluye dos unidades flotantes de licuefacción de 6 MTPA cada una, instaladas frente a las costas de Río Negro, y que convertirán 27 millones de metros cúbicos diarios de gas, equivalente al 18 % de la producción actual.

El inicio de operaciones está proyectado para 2031. Hasta esa fecha, los socios estiman una inversión de US$29.000 millones; la inversión acumulada para toda la vida del proyecto asciende a US$51.000 millones, la mayor inversión privada anunciada para Argentina. Una vez en funcionamiento, se esperan exportaciones de alrededor de US$10.000 millones al año.

Infraestructura y financiamiento

El próximo 20 de octubre se licitarán los caños que conectarán Vaca Muerta con la terminal de Río Negro, mediante una subasta inversa. Los ductos, de 527 kilómetros en paralelo, incluyen uno de 48 pulgadas —el de mayor diámetro de la historia del país— y otro de 24 pulgadas para líquidos.

La obra civil fue adjudicada en julio al consorcio formado por Pumpco (EE. UU.), Bonatti (Italia) y Contreras Hermanos (Argentina), por más de US$1.000 millones, a condición de la firma de la FID.

En materia de financiamiento, el Export‑Import Bank de EE. UU. (EXIM) presentó una propuesta indicativa de hasta US$6.000 millones para Argentina LNG. Además, en junio Eni y XRG acordaron quedarse cada una con el 32 % de la sociedad titular de los bloques de Vaca Muerta que abastecerán al proyecto, mientras YPF mantendrá el 36 % restante.

Marín destacó que, pese a la cercanía de las próximas elecciones, los contratos de largo plazo ya firmados y el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) hacen improbable una alteración del marco del proyecto.