La Supercopa Internacional, disputada el sábado 26 de septiembre en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero, concluyó con la victoria de Rosario Central por 3 a 1 sobre Estudiantes de La Plata.
El testimonio del guardia
Tras el informe presentado por Darío Herrera, un guardia de seguridad que interceptó a Juan Sebastián Verón al intentar ingresar al terreno de juego habló con el programa Tenés que cerrar el estadio. El guardia explicó que su misión era evitar que el presidente del club se acercara a los árbitros: "La idea era que no se arrimara a los árbitros y que pasara a mayores".
Según su relato, Verón llegó sin escolta policial y empezó a agredir verbalmente al cuerpo arbitral, diciendo: "Hijos de re mil puta, hay que matarlos a todos, ustedes vienen mandados, hijos de puta, hay que matarlos a todos". También habría dirigido insultos a los colaboradores del club, como Marcos Alberto Angeleri y Pascual Caiella, quienes, a su vez, fueron agredidos con expresiones como "hijos de remil puta, los vamos a matar, secos n... de la AFA, corruptos".
El guardia señaló que la seguridad policial y varios colaboradores intentaron frenarlo, pues Verón pretendía avanzar hacia el cuerpo arbitral con intención de agresión física, pero no lo logró. Después de la premiación, los insultos continuaron y se produjo una confrontación en el túnel de los vestuarios, aunque el testigo no pudo observar los hechos porque los árbitros estaban escoltados.
Repercusiones y posibles sanciones
El relato del guardia coincide en varios puntos con el informe de Herrera, y podría ser llamado a declarar ante el Tribunal de Disciplina de la AFA. La coincidencia entre ambas versiones sugiere que la investigación sobre la conducta de Verón y los colaboradores del club Estudiantes continuará.



