Contexto del conflicto interno
La discusión sobre el futuro del peronismo en la provincia de Buenos Aires volverá a ser pública en las próximas semanas, cuando Axel Kicilló, gobernador y presidente del Consejo Provincial del PJ, y Máximo Kirchner, presidente del Congreso partidario, deban avanzar en la organización del partido.
El Consejo Provincial, que Kicilló preside desde marzo, tiene previsto reunirse para convocar el Congreso partidario cuya sesión está programada para noviembre. Ese encuentro será clave para aplicar el acuerdo alcanzado a principios de año entre el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) y el kirchnerismo.
Acuerdo y tensiones actuales
El pacto estableció que Kicilló mantendría la conducción del PJ bonaerense, mientras que Kirchner asumiría la presidencia del Congreso partidario. No obstante, la distribución de responsabilidades sigue generando debate, sobre todo en cuanto a la influencia del MDF en la Junta Electoral y en la dirección administrativa del Congreso, que cuenta con una junta directiva de veintidós miembros.
Desde el entorno del gobernador aseguran que el acuerdo sigue vigente, aunque el MDF busca mayor incidencia. La Cámpora, por su parte, ha cuestionado al gobernador por supuestas incumplimientos y señaló la suspensión de una reunión prevista, lo que avivó nuevamente las diferencias entre los sectores.
El conflicto también se extiende a la definición de candidaturas para la sucesión de Kicilló y a la estrategia nacional del peronismo, ya que una posible PASO en la provincia podría ordenar a los dirigentes a competir por la gobernación.
En definitiva, el calendario partidario obligará a Kicilló y Kirchner a renegociar el control de los órganos internos y la planificación electoral de cara a 2027, poniendo a prueba el entendimiento entre ambos frentes.



