El riesgo país argentino volvió a superar los 700 puntos básicos, aunque el país registró exportaciones récord, un superávit comercial amplio y un resultado fiscal positivo. La alza de la prima refleja dudas del mercado sobre la capacidad de sostener el programa económico hasta 2027, en un contexto de actividad retrocedida, escaso crédito y cercanía electoral.
Exportaciones históricas y balanza comercial favorable
En septiembre las exportaciones alcanzaron los 10.036 millones de dólares, el mayor registro mensual en trece años y el primero que supera la barrera de los 10.000 millones. El superávit comercial fue de 2.976 millones de dólares, mientras que el Banco Central acumuló compras por más de 1.200 millones de dólares en lo que va de octubre. Entre enero y septiembre el saldo comercial acumuló 21.198 millones de dólares.
Las ventas de bienes al exterior crecieron 23,5 % interanual en septiembre, impulsadas por una suba de 16,4 % en los precios y de 6,1 % en las cantidades. El sector de combustibles y energía lideró el avance, con un aumento de 89,1 % interanual en valor.
Factores que mantienen alto el riesgo país
Desde los mínimos cercanos a 400 puntos básicos de julio, el riesgo país sumó más de 300 puntos, situándose por encima de los 700. El índice Merval, medido en dólares financieros, también quedó rezagado frente a los mercados emergentes de la región.
El Estimador Mensual de Actividad Económica del INDEC subió apenas 0,1 % mensual en agosto, después de una caída de 2,8 % en julio, y retrocedió 1,7 % en el comparativo interanual. Los analistas coinciden en que el tercer trimestre cerrará por debajo del segundo, y se requeriría una expansión mensual cercana a 8,5‑8,7 % para revertir la tendencia, cifra que no se observó.
El crédito privado registró ocho meses consecutivos de caída, quedando 3,5 % por debajo del nivel de diciembre, y los préstamos en pesos siguieron contrayéndose en términos reales. El empleo asalariado privado cayó en julio y acumuló una baja de 65.500 puestos desde diciembre.
El Tesoro enfrentará vencimientos en moneda extranjera por cerca de 25.400 millones de dólares en 2027, equivalentes a aproximadamente el 4 % del PIB, lo que eleva la presión sobre la financiación externa.
En conjunto, la combinación de un desempeño exportador sólido y un superávit fiscal no bastó para aliviar la percepción de vulnerabilidad externa que mantiene el riesgo país en niveles elevados.



