El presidente José Raúl Mulino decretó el estado de emergencia nacional para enfrentar las consecuencias del sismo de magnitud 7,7 que se registró el viernes en Panamá. La medida, aprobada por el Consejo de Gabinete, habilita un fondo de 100 millones de dólares destinado a la ayuda humanitaria y a la reconstrucción de infraestructura dañada.
Financiación y objetivos
El presupuesto se basa en los relevamientos técnicos del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) y de otras entidades que operan en las zonas más afectadas. Los recursos financiarán la provisión directa de insumos básicos, la ejecución de obras viales y edilicias de urgencia, y los planes de contención social en las provincias golpeadas por el movimiento telúrico y sus réplicas.
Comisión de gestión
Para administrar los fondos, el Ejecutivo conformó una comisión de alto nivel integrada por el ministro para Asuntos del Canal y secretario de Metas, José Ramón Icaza; la viceministra Mirna Luque; y el ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac. La comisión coordinará la ayuda humanitaria, las donaciones y los proyectos de reconstrucción, y habilitó el Parque Omar y las sedes de las gobernaciones provinciales como centros de acopio de agua y alimentos.



