La jueza sudafricana Navi Pillay, quien a sus 85 años se desempeña en la Corte Internacional de Justicia, ha sido anunciada como la laureada del Premio Nobel de la Paz 2026 por su trayectoria en la promoción de la paz y el derecho internacional.

Razones del galardón

El Comité Nobel noruego destacó sus "esfuerzos para promover la paz y el derecho internacional", subrayando que sus iniciativas demostraron que los mecanismos legales pueden impedir actos de guerra y violencia. Entre sus logros se encuentran la defensa de Nelson Mandela durante el apartheid, su participación en el Tribunal Penal Internacional para Ruanda después del genocidio de 1994 y la presidencia de la Comisión de Investigación Independiente de la ONU sobre los territorios palestinos ocupados.

El secretario general de la ONU, António Guterres, calificó a Pillay de "voz independiente y constante de justicia" en casos internacionales históricos, señalando que ella ha demostrado que "la fuerza de la ley debe prevalecer sobre la ley de la fuerza".

Reacciones internacionales

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, felicitó a la jurista, resaltando que ha dedicado su vida a defender a los vulnerables frente al poder. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, describió el premio como un reconocimiento merecido en un momento crítico para el derecho internacional, mientras que la presidenta de la Comisión Europea, Tomoko Akane, señaló la relevancia del galardón ante los desafíos actuales al orden jurídico internacional.

El presidente de la Corte Penal Internacional también elogió el reconocimiento como una validación del papel esencial de la justicia internacional para la paz duradera. Por su parte, Pillay manifestó estar "sorprendida" y dedicó el premio a "todos los sobrevivientes de crímenes internacionales" y a los defensores de la justicia.

El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, describió el premio como una victoria colectiva para los derechos humanos y reiteró que la labor de Pillay reafirma la importancia del estado de derecho en un contexto de creciente presión sobre las instituciones internacionales.