Mario Massaccesi se abrió sobre su historia de vida en el programa "Otro día perdido", frente a Mario Pergolini. El conductor admitió provenir de "una infancia con dolores" y explicó que esas vivencias lo impulsaron a dedicarse al periodismo y a la escritura.

Una infancia con dolores

Massaccesi relató que, aun sin entrar en detalles, atravesó "situaciones terribles y crueles" que no pudo compartir con su madre. Cuando ella falleció, el recuerdo quedó sin contar y el propio entrevistado afirmó que decidió no esperar más, pues "tranquilamente puede no haber un mañana".

El periodista señaló que tenía siete años cuando sucedieron los hechos y 33 cuando su madre murió, describiendo ese número como "mi número maestro". Añadió que se culpaba a sí mismo, describiendo la vergüenza, el miedo y los juicios internos como consecuencias de la manipulación que vivió.

El camino al periodismo

Según Massaccesi, el periodismo lo salvó en todas sus formas. De niño jugaba a "Mario presenta" y llegó a trabajar con Mónica Cahen D’Anvers y César Mascetti, a quienes describió como grandes inspiraciones. Al verlos, pensó que "los sueños se cumplen".

Confesó que al mudarse a Buenos Aires le resultó difícil encontrar trabajo. Primero laboró como empleado público en el ANSES, aunque sentía que estaba conduciendo un programa. A los 32 o 33 años, después de tres cástings, ingresó al canal donde hoy conduce. Recordó haber prometido a la Virgen Desatanudos, al Gauchito Gil y a su madre que iría a tocarla, y que su primer viaje, cobertura para Telenoche y primer móvil coincidieron el 8 de enero, día de esas devociones y del fallecimiento de su madre.