El mercado cambiario argentino reanudará sus operaciones el miércoles 11 de noviembre, tras cinco días sin operatoria local debido al cierre de las sucursales bancarias por el Día del Bancario, que se extiende desde el viernes 6 hasta el martes 10 de noviembre. La pausa se produce en el marco de las jornadas sin actividad establecidas por la visita del papa León XIV a la Argentina.
Reapertura del mercado cambiario
El riesgo país se ubicó en 925 puntos básicos, lo que profundiza las dudas del mercado sobre la economía nacional. En la última rueda cambiaria de la semana, el dólar mayorista perdió 50 centavos, cerrando a $1.545,50, mientras que el dólar minorista en el Banco Nación quedó en $1.570 para la venta. El dólar blue finalizó en $1.550.
Otros indicadores mostraron una ligera variación: el contado con liquidación (CCL) cerró a $1.671,44, con una brecha del 8,1% respecto del tipo oficial, y el dólar MEP terminó en $1.579,50, con una diferencia del 2,2%.
Perspectivas de los analistas
Para Nicolás Parreira, economista y director de Grupo Sigma, la mayor incertidumbre suele elevar la demanda de cobertura, sobre todo cuando coincide con caídas de bonos y acciones. Sin embargo, aclaró que este comportamiento no implica necesariamente una suba sostenida del dólar, que requeriría un deterioro más persistente de la confianza o de las condiciones financieras locales.
Parreira indicó que serán clave el seguimiento del riesgo país, los bonos soberanos y la brecha cambiaria. Si la reacción del mercado se limita a unas jornadas de volatilidad, el impacto sobre el dólar podría ser transitorio; en caso contrario, una profundización de la prima de riesgo y un empeoramiento de las expectativas de financiamiento podrían prolongar la presión cambiaria.
De cara a 2027, el economista sostuvo que la estabilidad del tipo de cambio dependerá principalmente de los fundamentos económicos locales: sostener los equilibrios macroeconómicos, retomar el crecimiento y reducir la incertidumbre sobre el financiamiento. La elección presidencial en Estados Unidos podría añadir volatilidad, pero la trayectoria del dólar seguirá vinculada a la economía argentina.
Rocío Bisang, economista y consultora de GMA Capital, señaló que el contexto internacional impacta más en los bonos y el riesgo país que en el dólar. Comentó que el oficial bajó y el CCL subió alrededor de 0,6%, sin observar un movimiento cambiario fuerte. Según ella, los feriados pueden ofrecer una pausa en la operatoria local y, si la situación internacional se relaja, podrían generar algún aire de alivio, aunque el “sell‑off” local mantiene un componente propio.
Elena Alonso, analista, advirtió que el riesgo país no se calcula únicamente en Argentina; será determinado por JP Morgan a partir de los bonos argentinos que cotizan en Nueva York, los cuales continúan operando pese al receso. La menor liquidez durante los días de feriado podría amplificar los movimientos de los activos locales, convirtiendo la pausa en un posible generador de volatilidad.
Andrés Reschini, analista, coincidió en que los bonos argentinos seguirán negociándose en el exterior y que la menor actividad local podría producir distorsiones temporales en sus cotizaciones, que se corregirán cuando la operatoria se normalice.
Entorno político internacional
El reciente escenario político de Estados Unidos, con la derrota del Partido Republicano en las elecciones de medio término y el avance demócrata en el Congreso, genera interrogantes sobre la capacidad de Washington para sostener su respaldo financiero a la Argentina. La Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina (AmCham) advirtió que una mayoría opositora podría ejercer mayor control sobre acuerdos, revisar programas de asistencia y condicionar iniciativas que requieran financiamiento o aprobación legislativa.
Durante el 16° Foro ABECEB, Gary Litman, vicepresidente senior de Iniciativas Globales de la US Chamber of Commerce, explicó que un Congreso dividido puede ralentizar la toma de decisiones y reducir la voluntad política para emplear instrumentos como el FMI en caso de rescate.
Esta preocupación se enmarca en el antecedente de la asistencia financiera recibida en 2025, cuando el Tesoro estadounidense, bajo la dirección de Scott Bessent, intervino para respaldar al gobierno de Javier Milei en medio de tensiones cambiarias y electorales. Un eventual menor margen para conseguir asistencia externa podría influir en las expectativas de los inversores, dada la necesidad del gobierno de acumular reservas y financiar vencimientos de deuda.
En cualquier caso, las advertencias no implican una interrupción automática de los compromisos ya existentes; la atención está centrada en las condiciones políticas que podrían afectar futuros pedidos de respaldo financiero.



