El miércoles, un día después de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, los bonos argentinos cotizados en Nueva York registraron una fuerte caída que se extendió al jueves, impulsando al riesgo país a 918 puntos, el nivel más elevado registrado en 2024. El indicador, que mide la diferencia de tasa que Argentina debe pagar frente a EE.UU. para financiarse, pasó de los 850 puntos del día anterior a los 918, superando el mínimo de 402 puntos registrado en julio.

Caída de los bonos y escalada del riesgo país

En un contexto de fuerte descenso de los principales índices estadounidenses, con el Nasdaq retrocediendo un 5,1% y el Dow Jones cerca del 2%, los títulos de deuda argentina perdieron un 2,9% en su cotización en Nueva York. La jornada anterior los bonos habían registrado pérdidas más moderadas, entre 0,2% y 0,7%.

Según analistas de PPI, la presión sobre los bonos no solo proviene de la volatilidad internacional, como la incertidumbre generada por las elecciones en Brasil y los resultados electorales en EE.UU., sino también de factores internos. El deterioro de la deuda habría comenzado a mediados de julio, acumulando ya una ampliación de 440 puntos básicos en el riesgo país para el martes anterior.

Los analistas señalan que la perspectiva de las elecciones presidenciales de 2027 y la continuidad del programa económico actual están cada vez más presentes en la valoración del mercado. La falta de claridad sobre el respaldo político a largo plazo limita la recuperación de los bonos internacionales y mantiene la presión sobre el riesgo país, incluso en jornadas que resultan favorables para otras deudas emergentes.

Repercusiones en los mercados locales y externos

En el plano interno, las acciones de compañías argentinas que cotizan en Nueva York descendieron hasta un 5,5%, con los bancos, como Supervielle, y las firmas de servicios, como Edenor, entre los más afectados. En la Bolsa de Buenos Aires, el índice Merval perdió un 1,9%; en pesos la caída fue del 2,8% y en dólares del 3,9%.

El tipo de cambio mayorista se mantuvo estable en 1.545 pesos por dólar, mientras que la cotización en el Banco Nación se ubicó en 1.570 pesos, mostrando una ligera relajación respecto a los incrementos de los días precedentes.

El economista Gabriel Caamaño explicó que una posible debilidad del presidente Trump resultaría desfavorable para Argentina, aunque el impacto concreto dependerá de la evolución política en los próximos días. Por su parte, el analista de Outlier comentó que el mercado internacional interpreta la derrota electoral en EE.UU. como un factor que podría acelerar el conflicto con Irán, presionando a la baja los precios del crudo y favoreciendo a las acciones en general, aunque la oposición demócrata a los centros de datos afecta negativamente a sectores vinculados a la IA.

En conjunto, la combinación de factores externos –incluyendo la caída de los principales índices estadounidenses y la incertidumbre política en América‑Latina– y las dudas internas sobre la sostenibilidad del programa económico argentino, se traduce en una mayor aversión al riesgo y en una presión sostenida sobre los bonos y el indicador de riesgo país.