Varios especialistas en psicología ponen en duda la creencia de que la disciplina férrea y la motivación son los motores principales para crear hábitos duraderos. Según sus planteamientos, la clave está en iniciar con pasos tan pequeños que dejen de requerir una decisión consciente.
La motivación no es fiable
La psicóloga Ahona Guha, en un artículo de Psychology Today, afirmó que “la motivación no es confiable” y sostuvo que los hábitos se fortalecen mediante la repetición constante, no por el deseo intenso.
Comenzar con acciones mínimas
Los expertos advierten que el error más frecuente es intentar adoptar la magnitud de la vida que se desea vivir, en lugar de la del hábito que se pueda cumplir en el peor día. Por ejemplo, entrenar 45 minutos antes de ir al trabajo implica reorganizar toda la rutina matutina, mientras que levantarse 15 minutos antes o dar una vuelta a la manzana resulta mucho más factible.
Christine Carter, investigadora del Greater Good Science Center, indicó en la revista Greater Good que el primer intento debería ser tan pequeño que resulte vergonzoso contarlo. Cumplir metas mínimas, según ella, construye la convicción de ser una persona que cumple.
Estudios sobre la formación de hábitos
Un estudio liderado por Phillippa Lally en el University College London analizó la creación de hábitos y descubrió que la “automaticidad”, es decir, hacer algo casi sin pensarlo, aumenta con la repetición, con los mayores avances al principio. El tiempo medio para alcanzar esa fase fue de 66 días, con un rango entre 18 y 254 días según la conducta y la persona.
El mismo trabajo reveló que saltarse un día aislado no retrocedió significativamente a los participantes; sin embargo, acumular numerosas ausencias sí ralentizó el proceso, lo que sugiere que la constancia pesa más que una racha perfecta.
Los especialistas aclaran que comenzar de a poco no sustituye la planificación necesaria para metas ambiciosas, pero permite construir una base sólida para crecer gradualmente. En casos vinculados a la actividad física o la alimentación, recomiendan consultar a un profesional para adaptar los cambios a cada caso.



