El fenómeno de El Niño previsto para 2026‑2027 podría convertirse en uno de los más intensos registrados, incrementando el riesgo de sequías, inundaciones, escasez de agua y pérdida de cultivos en América Latina y el Caribe durante los próximos meses.

Impacto en niños y comunidades

Según un análisis de UNICEF publicado este martes, alrededor de 41 millones de niños y niñas de la región vivirán entre octubre y diciembre en zonas donde se esperan condiciones de lluvia muy por encima o por debajo de lo habitual. En el conjunto de casi 100 países, el número total de menores expuestos supera los 347 millones.

La directora ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell, señaló que para la niñez El Niño implica más que un fenómeno meteorológico: puede traducirse en desplazamientos, malnutrición, falta de agua y brotes de enfermedades.

En Centroamérica, la sequía ya ha afectado la primera cosecha del año. Una evaluación en 354 comunidades de Guatemala, Honduras y El Salvador muestra que casi ocho de cada diez hogares productores de maíz perdieron entre el 75 % y el 100 % de su cosecha, y dos tercios disponen de reservas de menos de tres semanas. Más de 91 000 hogares rurales enfrentan simultáneamente pérdida agrícola, reducción de ingresos y escasez de agua.

El resumen de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) indica que 3 millones de personas en Guatemala y 1,8 millones en Honduras ya se encuentran en situación de crisis alimentaria o peor.

En el Caribe, la sequía y temperaturas elevadas afectan a 2,6 millones de cubanos con interrupciones en el suministro de agua, mientras que en Haití la falta de lluvias ha agravado la escasez de cultivos y agua en varios departamentos.

En el norte de Sudamérica, Colombia y Venezuela confrontan riesgos de sequía, calor e incendios forestales. UNICEF advierte que en Colombia alrededor de 4,3 millones de personas podrían sufrir interrupciones en el suministro de agua, con potenciales aumentos en desplazamientos y malnutrición aguda.

Respuesta y prevención

Hasta mediados de septiembre, ocho países o territorios de las Américas habían declarado emergencias o alertas oficiales vinculadas a El Niño. La ONU activó mecanismos de acción anticipatoria en Guatemala, Honduras y El Salvador, liberando 10,5 millones de dólares del Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia (CERF) para proteger a comunidades vulnerables.

UNICEF recuerda que cada dólar invertido en reducción y prevención del riesgo de desastres puede ahorrar hasta 15 dólares en costos de recuperación, aunque actualmente menos del 1 % de la financiación humanitaria se destina a acciones anticipatorias.

Las previsiones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) indican una probabilidad superior al 90 % de que El Niño alcance una intensidad “muy fuerte” durante el otoño e invierno boreales de 2026‑2027, y un 75 % de que, entre octubre y diciembre, supere la magnitud de episodios observados desde 1950.