El crucero residencial Odyssey, de origen estadounidense, dejó de navegar en Camboya luego de que el precio del combustible se disparara, forzando a cientos de pasajeros a abandonar su hogar flotante.

Causas y respuesta de la empresa

La compañía con sede en Florida explicó que el gasto mensual de combustible por camarote, que antes rondaba los 1.800 dólares, alcanzó recientemente entre 6.000 y 8.000 dólares en algunas áreas de Asia, en el contexto de la guerra en Irán. Intentó mitigar el consumo reduciendo la velocidad del itinerario y prolongando la estadía en puertos, pero no logró compensar el aumento inesperado.

“No hemos podido seguir asumiendo las pérdidas operativas resultantes”, declaró la empresa. “Trasladar el aumento total a los residentes no es una solución realista. Nuestro objetivo ahora es apoyar a los residentes, a la tripulación y a los empleados”.

Situación de pasajeros y tripulación

El Puerto Autónomo de Sihanoukville informó que el buque atracó el 23 de octubre para una visita de cinco días; aunque debía dirigirse a Vietnam, al día siguiente permanecía en el puerto. A bordo viajaban 203 pasajeros de 15 nacionalidades, mayormente estadounidenses, y 156 tripulantes, pese a contar con capacidad para 650 residentes. A los pasajeros se les solicitó abandonar el barco, mientras que la condición de la tripulación no quedó clara.

El itinerario del Odyssey estaba previsto hasta noviembre de 2027 y la empresa había anunciado la puesta en marcha de un segundo crucero residencial a principios de 2029, aunque el comunicado de suspensión no precisó el futuro de esa segunda embarcación.