En los últimos días la región patagónica ha sido escenario de descargas eléctricas constantes, según un mapa satelital que muestra el segundo episodio de tormentas en apenas cinco días. El fenómeno, calificado por especialistas como inusual, pone en entredicho la enseñanza universitaria que describía al sur de la Patagonia como un área desfavorable para la formación de cúmulos y sin historial de tormentas.

Una anomalía que sorprende a la población

Los habitantes de la zona cordillerana y austral relatan una experiencia sin precedentes. En la cordillera de Neuquén, un vecino afirmó que "nunca hubo tanta actividad eléctrica" y describió el día como "tremendo". En San Martín de los Andes, otro residente contó que tuvo una breve tormenta eléctrica, algo que según él "jamás ocurría acá". Un testimonio similar provino de la cordillera de Chubut, donde se escuchó un trueno, "algo rarísimo para este lugar".

Impacto generacional y territorial

Los relatos familiares revelan la ruptura de viejas advertencias: "Mi viejo siempre me decía que en el sur no había truenos". El fenómeno también se extiende más al norte; en Mendoza se comenta la extrañeza de lluvias seguidas y una montaña nevada a finales de octubre. Argentinos radicados en Concepción (Chile) también expresaron sorpresa por la aparición de nubes y tormentas fuera de lo esperado. En Río Gallegos, la falta de viento, elemento clásico de la zona, se destaca como otra anomalía.

La comunidad científica continúa evaluando las implicaciones de estas transformaciones en los patrones atmosféricos, mientras los patagónicos siguen atónitos ante un cielo que, según los manuales históricos, no debería presentar este tipo de actividad eléctrica.