Desde su departamento en San José 1111, donde cumple la condena impuesta por la causa Vialidad, Cristina Kirchner apareció en una entrevista concedida a The Washington Post. En la charla, la expresidenta describió su rutina bajo prisión domiciliaria, lanzó críticas al sistema judicial argentino y adelantó un pronóstico sobre las elecciones de medio término en Estados Unidos.

Rutina y denuncias desde la casa de la condena

Kirchner informó que su día a día incluye lectura, seguimiento de noticieros en televisión y consultas telefónicas, aunque sospecha que sus comunicaciones pueden estar bajo vigilancia. Mantiene una dieta saludable y realiza ejercicio entre cuatro y cinco veces por semana, utilizando una cinta de correr, una plataforma de ejercicios y pesas. Además, estudia inglés y chino con el objetivo de mantener activas sus facultades cognitivas.

En su defensa de la sentencia, la expresidenta sostuvo que conoce el motivo de su reclusión: “por lo que represento, por el gobierno que construimos y por mi negativa a someterme a los poderes establecidos”. Añadió que si hubiera sustraído dinero, no estaría detenida, pues consideraría que habría podido comprar al sistema judicial, al que describió como corrupto.

Pronóstico electoral y vínculo con la política internacional

En el mismo espacio, Kirchner comentó sobre los comicios legislativos estadounidenses que se llevarán a cabo al día siguiente, anticipando una derrota para Donald Trump, a quien calificó de “el hombre que ha hecho todo lo posible por ayudar a que los gobiernos de derecha ganen en América Latina”. La expresidenta vinculó el resultado de esas elecciones con el alineamiento del presidente argentino Javier Milei con la administración trumpista.

Solicitud de revisión ante la ONU

Representada por el abogado brasileño Rafael Valim, Kirchner solicitó al Comité de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas que revise su caso, alegando vulneraciones de debido proceso y de derechos fundamentales. Valim, quien integró el equipo jurídico que defendió al presidente brasileño Lula da Silva y participó en la defensa de los investigados en la operación Lava Jato, se sumó a la defensa internacional de Kirchner a mediados de este año.

Según Valim, la defensa de la expresidenta se vio limitada al no poder acceder a pruebas clave y se le atribuyó injustamente la responsabilidad por acciones de su jefe de Gabinete y otros ministros. El objetivo planteado ante la ONU es restituir los derechos políticos de Kirchner y anular la inhabilitación que le impide ocupar cargos públicos.

El comité de la ONU puede determinar si se han vulnerado los derechos de un acusado, pero no tiene la facultad de revocar decisiones de los tribunales nacionales. La agencia de noticias EFE citó un documento del organismo que indica que, dada la carga de casos, una resolución sobre la admisibilidad y el fondo del asunto puede tardar varios años.

La respuesta de la ONU, según informó la agencia EFE, no modificó la postura del entorno de Kirchner. Una fuente cercana a la expresidenta señaló que, aunque la cuestión de fondo llevará tiempo, podrían emitirse medidas cautelares que faciliten la recuperación de sus derechos políticos y atenúen sus condiciones de detención en cualquier momento.