En una entrevista para el programa "La cocina rebelde" de eltrece, Claudia Villafañe recordó los obstáculos que vivió al organizar la boda de su hija Dalma Maradona, calificándola como "mi peor clienta".

Una boda con tensiones familiares

La organizadora de eventos explicó que los preparativos estuvieron marcados por momentos de tensión y que, para sobrellevar las exigencias de la novia, recurrió a su colaboradora Flor, a quien describió como "mi mano derecha, izquierda y todo". Villafañe contó que "yo lloraba" y que Flor le aconsejaba evitar discusiones, sugiriéndole que "no le lleves el apunte, dejámela a mí, vos decile a todo que sí".

Los lentes de colores que complicaron todo

El detalle que más presionó a Villafañe fueron unos lentes de colores que cambiaban con la luz, tendencia en ese momento. Según la wedding planner, "en su momento eran el boom y yo no los conseguía en ningún lado"; recorrió varios lugares sin éxito. Dalma le reiteró que "esta es la única cosa que te pedí".

Ante la imposibilidad de conseguirlos, Villafañe decidió hacerle creer a su hija que no los habían encontrado y preparó una sorpresa: colocó un par de lentes en el cubierto de cada invitado. Cuando los novios terminaron su participación en el escenario, todos los presentes llevaban los lentes, lo que provocó la reacción de Dalma: "Se quiso morir, pero me la hizo padecer", concluyó entre risas.

La boda de Dalma Maradona y Andrés Caldarelli contó también con la presencia de varios familiares. La actriz lució un vestido de la diseñadora israelí Berta, con flores en relieve y cristales, zapatos de Giuseppe Zanotti, peinado de Bebe Sanders y maquillaje de Carolina Pesce. Caldarelli usó un smoking clásico de Hugo Boss.