Carlos Alcaraz retomó la competición en el torneo de Tokio, enfrentándose en su primer partido a Alex Michelsen y logrando una victoria en tres sets que le permite seguir con la defensa del título.

Un regreso después de 138 días de inactividad

El español llegó a Tokio después de disputar el US Open y la Laver Cup, los dos últimos torneos antes de una lesión de muñeca que lo mantuvo alejado del circuito desde abril. El tiempo de ausencia sumó 4 meses, equivalentes a 138 días, y su principal objetivo fue recuperarse sin precipitarse para evitar recaídas.

En la primera manga del encuentro, Alcaraz se impuso en el tie‑break, aunque el set resultó trabajado. El segundo set lo perdió después de encajar tres roturas, mientras que en el tercer set dominó con un contundente 6‑1, sellando el triunfo.

Durante el partido, ambas partes intercambiaron roturas: cuatro en total, dos para cada jugador, hasta que el español logró consolidar la ventaja en el último set con dos roturas más. La narrativa del encuentro se describió como un duelo de tenistas en “mono de trabajo”, enfocados en aprovechar cada punto.

Objetivos y perspectivas

Alcaraz confirmó que su meta en Tokio es defender el título mientras sigue dándole minutos a su muñeca para recuperar la sensibilidad que tenía antes de la lesión. Además, mantiene la intención de volver a alcanzar la corona del número uno del ranking ATP, actualmente ocupada por Jannik Sinner.