Boca Juniors presentó a sus socios, en una charla realizada el martes por la noche en el renovado Salón Filiberto, el proyecto de ampliación de la Bombonera impulsado por la dirigencia de Juan Román Riquelme. Aproximadamente 100 personas asistieron y pudieron conocer imágenes y detalles de la propuesta.

Detalles del proyecto

La obra no contempla la compra de las casas ubicadas en la calle Del Valle Iberlucea. El plan consiste en desplazar el campo de juego cuatro metros hacia el sector de las vías, demoler los palcos actuales y erigir una nueva estructura que incluya una platea preferencial, una platea superior y 216 palcos distribuidos en seis pisos, elevando la capacidad de ese sector de unos 3 000 a 9 500 lugares.

Uno de los puntos centrales es la construcción de una cuarta bandeja sobre las tres tribunas altas actuales. Tendrá siete filas y aportará alrededor de 6 000 asientos, destinados a abonados. Las tres bandejas superiores existentes se transformarían en populares, lo que permitiría sumar otros 12 000 espectadores.

El proyecto también prevé un techo que cubra la parte superior del estadio y una pantalla LED de 360 grados. Además, se modificaría la pendiente de las tribunas bajas de los sectores norte y sur para agregar unos 1 500 lugares en cada una. Con todas estas modificaciones, el club busca superar los 80 000 espectadores de capacidad.

Aspectos legales y autorizaciones

En relación con las vías del tren, Boca proyecta construir una serie de torres que servirán como accesos a la cuarta bandeja y a los sectores inferiores, mientras el tren pasará por debajo de la nueva estructura.

El club ya cuenta con aprobaciones de la CNRT y Ferrosur, y ahora requiere la autorización de la Dirección General de Interpretación Urbanística (DGIUR) para iniciar esa fase de la obra.

Asimismo, la dirigencia descartó la compra de los 48 lotes ubicados frente a la Bombonera, señalando que 21 de esas propiedades están catalogadas como inmuebles patrimoniales y presentan situaciones legales complejas, como sucesiones pendientes y conflictos entre herederos. Por ello, el proyecto se diseñó sin depender de la adquisición de dichos terrenos.