Una intensa tormenta afectó a la precordillera de Santiago de Chile, generando un aluvión que descendió con gran fuerza por la zona urbana de la capital. El torrente de agua y barro arrasó avenidas, arrastró autos, micros, ramas y destrozó locales comerciales, especialmente en la comuna de Las Condes.

Causas del aluvión

Los registros indican que varios sectores de la Región Metropolitana recibieron entre 60 y 144 milímetros de precipitación entre el lunes y el martes, con Las Condes alcanzando 144 mm. Según la alcaldesa Catalina San Martín, el suelo estaba “absolutamente mojado” y saturado, lo que impidió la absorción del agua.

Un factor climático adicional fue la presencia de una isoterma cero anormalmente alta, que sustituyó la caída de nieve por agua líquida, acelerando el caudal, según explicó Pablo Allard, decano de la Facultad de Arquitectura y Arte de la Universidad del Desarrollo.

El factor decisivo, según el delegado presidencial de la Región Metropolitana Germán Codina, fue la obstrucción de dos ductos paralelos destinados a evacuar el agua fuera del núcleo urbano. Los conductos, cerrados y con capacidad limitada, colapsaron al quedar tapados por basura y escombros, impidiendo que el flujo siguiera su cauce y desbordando la Quebrada Honda.

Las intensas lluvias también provocaron la crecida de los ríos Mapocho y Maipo, que contribuyeron a la magnitud del fenómeno. Además, los incendios forestales del verano anterior en la precordillera dejaron gran cantidad de tierra suelta, que fue arrastrada por el agua. Autoridades del Ministerio de Obras Públicas y del SENAPRED habían detectado este riesgo y planificaban instalar mallas de contención, pero la infraestructura preventiva aún no estaba operativa.

Respuesta y consecuencias

El aluvión causó varios incidentes, entre ellos el arrastre de un colectivo de línea, obligando a pasajeros a subir al techo para salvar sus vidas. La alcaldesa de Las Condes informó que las labores de emergencia se centran en limpiar los colectores bloqueados para evitar nuevos desbordes. El cuerpo de Bomberos y personal municipal despliegan maquinaria pesada para despejar avenidas de barro y objetos arrastrados.

El presidente José Antonio Kast decretó a Las Condes como "zona de catástrofe", habilitando recursos adicionales para atender la emergencia.