Washington dio a conocer este lunes que se habrían producido avances en las conversaciones con Irán con el objetivo de impedir una reanudación de los enfrentamientos que llevan ocho meses en la región. El presidente Donald Trump, en su cuenta de Truth Social, afirmó que "Irán quiere un acuerdo lo antes posible" y que "un acuerdo con Irán podría producirse".
Avances diplomáticos anunciados por Trump
El anuncio se produce a escasas horas de la publicación de un reportaje del Wall Street Journal que describía un ataque estadounidense contra la isla iraní de Qeshm, la mayor del estrecho de Ormuz. Según el diario, funcionarios anónimos de EE.UU. describieron la acción como la última de una serie de operaciones limitadas y secretas contra la república islámica. Los medios estatales de Irán reportaron cinco explosiones en rápida sucesión en la isla, aunque el Comando Central de EE.UU. no respondió a la solicitud de comentarios de la AFP.
El vicepresidente JD Vance, también presente en la rueda de prensa, expresó optimismo al declarar que tanto él como el presidente habían logrado "algunos avances" y que esperaban conseguir "más" en los próximos días.
Tensiones y condiciones iraníes
Por su parte, el canciller iraní, Abbas Araqchi, confirmó que se están llevando a cabo conversaciones indirectas con Washington a través de mediadores, citando la participación activa de Catar y Pakistán. "Las consultas y deliberaciones son muy intensas", señaló Araqchi, añadiendo que la sensibilidad de la situación exige una atención cuidadosa.
Un alto funcionario de Irán declaró que Teherán está preparado para reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de dos días, siempre que Washington acepte la lista de demandas de Irán. Entre las condiciones se incluyen un alto al fuego en todos los frentes de la región, el desbloqueo de activos iraníes en el extranjero, el levantamiento de sanciones al sector petrolero y el fin del bloqueo naval estadounidense a los puertos iraníes. Además, Araqchi añadió que Irán exigiría la aceptación de una "nueva ruta acordada entre Irán y Omán" para el tránsito marítimo.
En septiembre, Irán había presentado, a través de Catar, un plan de siete días para reabrir la vía marítima, que fue rechazado por el presidente estadounidense, aunque dejó abierta la posibilidad de continuar las negociaciones indirectas.
El contexto de estas negociaciones se enmarca en la víspera de las elecciones legislativas de mitad de mandato en EE.UU., donde el Partido Republicano busca mantener el control del Congreso. El conflicto en Oriente Medio y el fuerte incremento de los precios del combustible han generado descontento entre los votantes estadounidenses. De hecho, los precios del petróleo habían caído más de un 7 % el lunes, impulsados por el optimismo de un posible fin del conflicto.
Analistas, como Arne Lohmann Rasmussen de Global Risk Management, consideran que las señales diplomáticas podrían ser una estrategia electoral, dado que la guerra resulta impopular en Estados Unidos y el presidente Trump tiene interés político en presentar una salida al conflicto.
En paralelo, según el medio Axios, que cita fuentes estadounidenses e israelíes, Trump ha conversado por teléfono con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, partidario de una ofensiva, pero ha preferido dejar que las negociaciones sigan su curso por el momento.
En conclusión, mientras Washington muestra optimismo sobre los avances diplomáticos, Irán mantiene una postura exigente, vinculando la reapertura del estrecho de Ormuz a una serie de demandas que incluyen el fin de sanciones y la garantía de un alto al fuego regional.



