El Presupuesto 2027 aún debe superar el debate legislativo, pero el proyecto ya brinda una referencia sobre los recursos que el Estado prevé destinar al sistema previsional. Según un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), el gasto en prestaciones contributivas y semicontributivas de la ANSES crecería un 2,5% en términos reales durante el próximo año.

El documento calcula que esas prestaciones representarían cerca del 5,6% del Producto Bruto Interno (PBI). Se trata de proyecciones de cuentas públicas y no anticipan una subida general del 2,5% para los jubilados ni implican un refuerzo adicional para todos los beneficiarios.

Mecanismo de actualización previsional

Para estimar la evolución de los haberes es necesario observar el mecanismo de actualización previsional, no solo las cifras presupuestarias. El Decreto 274/2024 establece que las jubilaciones y pensiones se ajusten mensualmente según la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) informado por el INDEC, con un retraso de dos meses.

En el proyecto presupuestario, el Gobierno emplea una previsión de inflación del 18% anual para 2027. Esa hipótesis sirve como parámetro para elaborar las cuentas del Estado, pero no constituye un aumento anunciado para los titulares de prestaciones previsionales.

El porcentaje que se aplique a cada haber dependerá de los datos de inflación que se conozcan durante el año y de su impacto en el cálculo mensual de la movilidad. Por ello, con la información presupuestaria disponible no es posible establecer de antemano cuánto cobrará cada jubilado en los distintos meses de 2027.

Bonos y jubilación mínima

Los titulares de la jubilación mínima continuarán sujetos a la fórmula de movilidad mientras siga vigente el esquema actual, recibiendo las actualizaciones que correspondan según el IPC, sin que la proyección general del gasto determine el monto final.

El bono previsional, a diferencia de la movilidad automática, no forma parte de ese mecanismo. El refuerzo de hasta $70.000 depende de decisiones particulares del Poder Ejecutivo, que define su continuidad y su importe.

En consecuencia, el aumento real previsto para las erogaciones previsionales no permite concluir que el bono tendrá una mejora durante 2027. Para confirmar si se mantiene, cambia o deja de pagarse será necesario contar con una decisión oficial.

El proyecto presupuestario aún debe completarse en la Cámara de Diputados y el resto del trámite legislativo. Hasta entonces, las cifras de la OPC deben leerse como estimaciones del gasto público, no como una confirmación de los montos que percibirán los jubilados.

Perspectivas de inflación

Las proyecciones de inflación ofrecen una referencia para anticipar la evolución del costo de vida. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, publicado el 6 de octubre, mostró que los analistas esperaban variaciones mensuales inferiores al 2% para buena parte del período que resta de 2026 y el comienzo de 2027.

La encuesta, realizada entre el 28 y el 30 de septiembre, reunió respuestas de 44 participantes de consultoras, centros de investigación y entidades financieras. La mediana de sus estimaciones ubicó la inflación de septiembre en un 1,9% y la suba acumulada de precios para 2026 en un 30%.

El REM prevé una desaceleración en octubre y noviembre, seguida por un repunte moderado en diciembre. Estos porcentajes son pronósticos de los analistas y no datos oficiales confirmados; el resultado definitivo dependerá de la evolución de los precios y de la medición que publique el INDEC.

Las expectativas sobre los precios son relevantes para quienes cobran jubilaciones y pensiones, ya que la movilidad previsional toma como referencia el IPC con dos meses de diferencia. Si se cumplieran las previsiones del REM, los aumentos asociados a esos meses podrían ubicarse en torno a los porcentajes estimados, aunque no se trata de incrementos confirmados.

Una desaceleración de la inflación no implica que los precios bajen, sino que aumenten a un ritmo menor. El efecto sobre el poder adquisitivo de los jubilados dependerá de la relación entre esas subas y la evolución de sus ingresos.