Durante el Superclásico disputado en la Bombonera, el capitán de Boca Juniors, Nicolás Otamendi, confrontó al árbitro Nicolás Ramírez sobre la falta cometida por Leandro Paredes, alegando que la jugada merecía una segunda amarilla y, por ende, la expulsión del jugador.
El intercambio entre Otamendi y Ramírez
En una conversación captada por ESPN, Otamendi se dirigió al árbitro diciendo: “En la falta de ahí de Paredes ya tenía amarilla. ¡Doble amarilla era! Lo tendrías que haber echado a Paredes”. El árbitro, en vez de desestimar el reclamo, respondió con un gesto de cabeza y las palabras “Puede ser”.
El episodio al que se refiere el defensa surgió cuando Paredes, ya amonestado, perdió el control de una pelota larga lanzada por Tomás Galván y, tras una barrida sobre el volante de River, cayó al suelo intentando recuperarla. La jugada quedó en los márgenes de la interpretación arbitral; una segunda tarjeta amarilla habría implicado la expulsión automática.
Otros momentos polémicos del encuentro
El reclamo de Otamendi se inscribe en una cadena de decisiones arbitrales que generaron malestar en el estadio de Núñez. A los ocho minutos, Ramírez expulsó a Lucas Martínez Quarta tras una revisión del VAR por una supuesta sujeción a Miguel Merentiel. Más adelante, a los 79 minutos, Gonzalo Montiel recibió una roja directa por una infracción sobre Lautaro Blanco, mientras que Blanco, minutos antes, solo obtuvo una amarilla por una falta similar sobre Tobías Andrada. Con esa segunda expulsión, River quedó con nueve jugadores.
Tras el pitido final, Otamendi mantuvo una postura crítica. Declaró que “no se midió con la misma vara la doble amarilla de Paredes, la falta de Blanco fue amarilla y la de Cachete fue roja directa”. Además, reclamó una jugada que, según él, debería haber concluido en penal a favor de River, señalando que “no fue ni siquiera analizado y, sobre el final, no sé si estaba en offside, pero fue un claro penal porque la pelota le iba a Meza”.
El capitán también expresó su frustración por la percepción de desigualdad en la aplicación de las reglas: “Con la misma vara siempre, vamos a competir, pero cuando no te dejan te da mucha bronca porque hoy no se vivió con la misma vara. Para el próximo torneo que designen a ver quién va a ser el campeón y no competimos”. Cerró con un tono de resiliencia, indicando que “mañana intentaremos ser lo más positivo posible. Nos tocan partidos por delante y hay que levantarse. Van a ser días duros pero se sale adelante, como todo argentino”.
Reacciones de la dirigencia y el cuerpo técnico
Leonardo Ponzio, desde el banco de suplentes, también cuestionó al árbitro después de la expulsión de Martínez Quarta, interpelándolo con una serie de preguntas: “¿Ya está? ¿Ya cumpliste? ¿Cumpliste? ¿Listo? ¿Otro más no, no?”.
En conferencia de prensa, Ponzio subrayó la necesidad de uniformidad en la interpretación arbitral: “Sería bueno que se entiendan entre ellos y que, si van a participar, que sea en conjunto. Que se tome la misma interpretación. Y si vamos a dejar que interprete el árbitro, seguramente será mejor para que el VAR, sentado desde donde está, deje que sea un buen espectáculo, porque la realidad es que hoy, del espectáculo que vinieron a ver los hinchas, que es fútbol, vieron poco”.



