El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que en el segundo trimestre de 2026 el ingreso promedio de los asalariados con aporte jubilatorio fue de $1.433.794, mientras que el de los trabajadores sin descuento alcanzó $706.204.
Desglose por deciles
Al comparar la masa salarial decil a decil, la diferencia de 103 % que aparece en el promedio se reduce drásticamente cuando se excluye el décimo decil, cuyo ingreso supera los $2.000.000 y está sujeto a un tope de aportes al SIPA de $4.769.631. En el primer decil el salario formal supera al informal en un 20 %. En los deciles del segundo al noveno la brecha prácticamente desaparece y, en los deciles cuarto y noveno, el ingreso promedio de los informales resulta ligeramente superior.
Contexto regional y global
Un estudio del Banco Mundial de 2026 muestra que la informalidad se mantiene alrededor del 55 % de la fuerza laboral en América Latina y el Caribe. En la región el salario formal supera la mediana en un 28 %, mientras que el informal alcanza el 79 % de esa mediana. A nivel mundial, la Organización Internacional del Trabajo estima que más del 60 % de la población empleada trabaja en la economía informal.
Los cuadros de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) indican que, entre 2023 y 2026, los ingresos medios tanto en pesos como en dólares crecieron en todos los deciles, aun cuando la cantidad de puestos registrados y no registrados mostró tendencias opuestas: los trabajos informales disminuyeron entre 1 % y 23 % en los deciles más bajos y aumentaron entre 22 % y casi 70 % en los más altos.
En dólares, los ingresos medianos por decil también mejoraron respecto a 2019, aunque la diferencia entre formal e informal sigue presente, sin replicar el desfasaje superior al 100 % que aparece en el promedio total.
En síntesis, la desigualdad salarial entre trabajo registrado e informal es real, pero la brecha del promedio se concentra en los extremos y no refleja la situación de la mayor parte de los asalariados.



