En una entrevista exclusiva para Vanity Fair, uno de los guionistas de Two and a Half Men relató los episodios que, según él, precipitaron la crisis del programa y la salida del protagonista Charlie Sheen.
Éxitos y estrategias creativas
Durante aproximadamente siete años, la comedia disfrutó de altas audiencias y generó grandes ingresos. El escritor explicó que, para afinar los personajes, estudió arquetipos junguianos: describió a Charlie como una versión cómica de Dionisio y a Alan como el “Job” bíblico. Además, el equipo empleaba bromas de contenido adulto como moneda de cambio con el censor de CBS, aceptando retirar algunas para mantener las que realmente querían.
En esa etapa, Charlie negoció un aumento salarial y una semana laboral de cuatro días, lo que le permitió seguir trabajando bajo un horario más flexible.
Desenlaces problemáticos y suspensión
El equilibrio empezó a romperse cuando el actor comenzó a ausentarse con excusas de intoxicación alimentaria, citas dentales de urgencia y hasta un incidente con un encendedor BIC que le quemó las pestañas. Su manager informó que Sheen había viajado con una maleta llena de efectivo para adquirir una cinta pornográfica personal.
Sheen también enfrentó acusaciones de amenazar a su tercera esposa con un cuchillo y, según el relato, contrató al abogado de Kobe Bryant para su defensa. En un episodio, una actriz pornográfica fue encontrada oculta en un armario del Plaza Hotel mientras Denise Richards y sus hijas estaban en la misma instalación; la policía le ofreció la opción de ser arrestado o abandonar la ciudad, y él eligió la segunda.
La producción continuó bajo una constante ansiedad: los episodios se grababan los viernes y el elenco recibía una semana completa de descanso cada dos semanas, lo que aumentaba la incertidumbre sobre la disponibilidad del actor. La última escena filmada con Melanie Lynskey mostró a Sheen sin recordar sus líneas y apoyándose en los muebles, lo que, según el guionista, evidenció su estado crítico y motivó la decisión de detener la serie.
Tras una conversación telefónica, el escritor ofreció producir dos episodios más antes de un receso de tres meses, pero Sheen presionó para que fueran cuatro. Posteriormente, el guionista descubrió que Sheen había perdido medio millón de dólares apostando y que dos de sus limusinas Mercedes‑Maybach fueron robadas y arrojadas a una quebrada, sin testigos ni videos.
El autor también contó que intentó involucrar a Martin Sheen, a Les Moonves y a Bruce Rosenblum, quienes ofrecieron un jet y un programa de rehabilitación, pero Sheen postergó la ayuda y, según testigos, continuó consumiendo drogas en su domicilio.
El escritor fue demandado por $100 millones, recibió amenazas y protección policial, y vio su nombre convertido en foco mediático. Más tarde, trabajó en The Big Bang Theory y, tras la decisión de recastear el protagonista, se consideró a Hugh Grant (que declinó) y finalmente a Ashton Kutcher, quien interpretó a Walden Schmidt, permitiendo que la serie continuara durante cuatro temporadas adicionales.



