El fenómeno climático El Niño, conocido también como ENSO, se presenta en 2026 con una fuerte fase cálida que está alterando los patrones de lluvia y temperatura en distintas regiones del planeta.

Origen y alcance del fenómeno

El nombre proviene de pescadores de Perú y Ecuador que observaban una corriente cálida cerca de la Navidad, en alusión al Niño Jesús. La primera referencia documentada data de 1892, cuando el capitán peruano Camilo Carrillo describió la corriente ante la Sociedad Geográfica de Lima. Con el tiempo, el término pasó a identificar el calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial, que modifica lluvias, vientos y temperaturas en varias latitudes y se sitúa dentro del fenómeno mayor llamado El Niño‑Oscilación del Sur (ENOS), cuya fase opuesta es La Niña.

Impactos en la región norte de Argentina

En la zona norte del país, las lluvias intensas en las cuencas de los ríos Uruguay y Paraná han hecho que el nivel del Paraná se eleve, lo que obligó a evacuar a 28 personas, entre ellas 14 menores, en la provincia de Misiones. Las ciudades de Montecarlo, Caraguatay y Puerto Piray se encuentran aisladas por la crecida.

El miércoles, la titular de la cartera de Seguridad, Alejandra Monteoliva, encabezó una mesa de control en la sede de la Agencia Federal de Emergencias (AFE) junto al secretario de Seguridad Nacional y otros funcionarios, para analizar los riesgos vinculados al fenómeno y coordinar la respuesta gubernamental.

Los pronósticos para la capital indican chaparrones y tormentas de diversa intensidad, con precipitaciones acumuladas previstas entre 20 y 40 mm, aunque pueden superarse de forma puntual, y la posibilidad de granizo pequeño y actividad eléctrica.

Repercusiones internacionales

En Estados Unidos, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) prevé un invierno más húmedo y cálido, sin garantía de mayor nieve. En Brasil, el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) anticipa una producción récord de 354,5 millones de toneladas de cereales, pese a la amenaza del Niño para los patrones de lluvia.

Un estudio de la UICN publicado en Nature advierte que el 44 % de las especies de corales formadoras de arrecifes está en riesgo de extinción, un peligro incrementado por el aumento de temperaturas ligado al cambio climático y la intensificación de El Niño.

Fuera del hemisferio sur, el huracán Trudy se intensificó a categoría 1 en el Pacífico mexicano y se espera que alcance categoría 3, generando lluvias intensas en los estados de Colima y Jalisco. En Estambul, Turquía, se registraron las peores lluvias desde 1942, con 261 L/m², provocando inundaciones mortales.

En Zimbabwe, el gobierno anunció la creación de un fondo de 500 millones de dólares, mitad en efectivo y mitad en grano, para protegerse de una posible sequía vinculada al fenómeno.

Estos datos reflejan la magnitud del fenómeno El Niño 2026, que combina impactos locales en Argentina con efectos significativos en la agricultura, la biodiversidad marina y la seguridad de poblaciones en distintas partes del mundo.