En su intento de mantener estable el dólar y adelantar pagos antes de las elecciones presidenciales, el Gobierno recurrió este año a la colocación de bonos como principal herramienta para absorber pesos.
Evolución del stock de deuda
Según estimaciones de EcoGo, el stock de deuda consolidado en moneda local con acreedores privados, medido en dólares, pasó de US$ 69 000 millones en diciembre de 2025 a US$ 97 000 millones en septiembre del presente año, lo que representa un aumento cercano al 40 % y una variación de US$ 27 000 millones.
El nivel actual sigue por debajo de los US$ 115 000 millones que se registraron en noviembre de 2023. Tras la devaluación, el stock cayó a US$ 70 000 millones en diciembre de ese año, se elevó a US$ 79 000 millones en 2024, descendió a US$ 69 000 millones en 2025 y volvió a crecer hasta los US$ 97 000 millones en septiembre.
El Gobierno indica que el peso de la deuda privada sobre el Producto Bruto Interno se mantiene entre el 12 % y el 14 %.
Factores que explican el aumento
Una fuente oficial señaló que el incremento medido en dólares se debe al efecto cambiario: la apreciación del tipo de cambio, combinada con la indexación de parte de la deuda, eleva el stock en dólares sin reflejar cambios en los fundamentos.
Los analistas de EcoGo añaden que, además del efecto cambiario, la absorción de pesos provenientes de la emisión monetaria para comprar reservas y el estímulo al “carry trade” incrementaron la deuda. Según Sebastián Menescaldi, la emisión de pesos para adquirir US$ 14 000 millones de reservas no generó mayor crédito a la economía, por lo que el exceso se absorbió aumentando la deuda.
Otra vía utilizada fue la colocación de pases pasivos, que actualmente representan el 20 % del stock; el Banco Central entregó títulos de corto plazo a los bancos a cambio de una tasa por absorber el excedente de fondos en pesos.
Federico Furiase, secretario de Finanzas, explicó que a principios de año solo el 15 % de la deuda vencía después de octubre de 2027, mientras que ahora cerca de la mitad tiene vencimientos en ese período.
El 72 % del stock está indexado, mientras que el 28 % restante corresponde a instrumentos de tasa variable y fija, incluidos letras y bonos capitalizables, cuyos intereses se acumulan y pagan al vencimiento.



