La provincia de Córdoba se prepara para la llegada de un evento El Niño de gran magnitud reforzando sus sistemas de diagnóstico climático y seguimiento meteorológico.

Zonas con mayor probabilidad de lluvia

Según el docente Edgardo Pierobón, de la Licenciatura en Hidrometeorología de la UNC, el fenómeno eleva la probabilidad de precipitaciones por encima de lo normal entre noviembre y marzo. La mayor incidencia se espera en las zonas centro y este del territorio cordobés, mientras que en el noroeste y el Valle de Traslasierra la señal suele ser menos marcada.

Herramientas de monitoreo

El Observatorio Hidrometeorológico de la Provincia de Córdoba (OHMC) utiliza el modelo de alta resolución WRF, que permite proyectar las próximas 72 horas con detalle horario y una malla espacial de 4 × 4 kilómetros. A diferencia de los modelos globales con mallas de 25 kilómetros, el WRF habilita pronósticos focalizados por cuencas hidrográficas.

El monitoreo provincial se complementa con imágenes de satélites geoestacionarios cada diez minutos, lo que ayuda a evaluar descargas eléctricas y la evolución de los sistemas.

Pierobón aclaró que registrar lluvias superiores al promedio no implica que lloverá diariamente ni de forma continua; sin embargo, la frecuencia de sistemas de inestabilidad se incrementará, comparándola con jugar un "dado cargado" cuya probabilidad de tormentas intensas resulta mayor.

El especialista también recordó que tormentas fuertes pueden producirse en la provincia tanto en fases de El Niño, La Niña o neutrales, debido a la topografía de sierras y al ingreso de aire cálido y húmedo entre octubre y abril.

El reciente calentamiento del Océano Pacífico ecuatorial, que se profundizó desde marzo y abril, se perfila entre los más potentes de los últimos ocho o noventa años. Tras tres años consecutivos de La Niña (2020‑2022) que provocaron sequías prolongadas, la provincia coordina el trabajo entre ministerios e instituciones mediante reuniones periódicas de seguimiento, con el objetivo de disponer de información fidedigna y tomar decisiones anticipadas para mitigar posibles impactos en la población y el territorio.