El actor Boy Olmi visitó el estudio del streaming "Nadie dice nada" en Luzu TV y, en una charla cálida y directa, habló sobre su relación de más de treinta y cuatro años con Carola Reyna, una de las parejas más sólidas de la escena nacional.
Una visión del tiempo y el enamoramiento
Cuando los conductores le preguntaron si el primer año de noviazgo es siempre el mejor momento, Olmi respondió que, para él, "siempre es el mejor momento en la vida" y que cada etapa –de la infancia a la adultez– tiene su propio brillo. Explicó que el estado de enamoramiento inicial es una "distorsión de la realidad" impulsada por dopamina e idealización, pero que, pasado el tiempo, la novedad cede paso a un conocimiento más real de la pareja: "Después de dos años ya conociste a los parientes, a los amigos, sus historias, ya viste la foto de cuando eran chicos. Terminó la novedad".
El secreto de la longevidad: novedad y curiosidad
Olmi sostuvo que el verdadero desafío para las parejas longevas es mantener la euforia inicial viva mediante una decisión consciente: "Tiene que haber novedad siempre". En su caso, afirma que sigue sorprendiéndose y sorprendiendo a Carola, que le "despierta curiosidad" y mantiene su interés activo. "Si eso se acaba, empezás a tener algún problema", añadió.
Para ilustrar cómo llevan esa práctica al día a día, el actor relató una anécdota reciente: cuando Carola perdió el cargador del celular, él lo encontró, lo escondió dentro de la ropa y lo devolvió sacándolo del pelo, provocando risas y una reacción cómplice de su pareja. "Me dice: 'Te lo vi, ya lo encontraste'. Y me dice: 'Ay, pero me encanta que me hagas esto'", contó Olmi, concluyendo que se fue a dormir feliz.



