El Utah Jazz inauguró la temporada 2026‑27 de la NBA el miércoles en Memphis, y cayó 123‑103 ante los Grizzlies, un inicio que ya muestra desafíos importantes.

Contexto y expectativas

Tras cuatro largas campañas de “tank” (reconstrucción), la organización prometió un cambio drástico. Con la llegada del veterano All‑Star Jaren Jackson Jr., el delantero finlandés Lauri Markkanen, el joven base Keyonte George y los recién seleccionados Darryn Peterson (n.º 2 del draft 2026) y Ace Bailey (n.º 5 del draft 2025), los analistas pronosticaban que el Jazz duplicaría sus 22 victorias de la temporada anterior y tendría posibilidades de playoffs.

Desarrollo del juego

En el primer cuarto, Utah lideró por nueve puntos con 43 segundos restantes, pero la ventaja se redujo a dos al terminar el periodo. Memphis respondió con un segundo cuarto 15‑puntos a favor y un tercer cuarto seis puntos, llevando la ventaja a 19 puntos antes del último periodo, que también ganó por un punto. El marcador final fue 123‑103 para los Grizzlies.

Defensivamente, el Jazz permitió 123 puntos, una cifra que habría liderado la NBA la temporada pasada. Además, fue superado en rebotes 55‑38 y concedió 15 rebotes ofensivos a Memphis. En ataque, el equipo anotó solo 20 puntos en el segundo cuarto y 24 en el cuarto, cometiendo 18 pérdidas de balón.

Problemas estructurales

La ausencia del pívot Walker Kessler, quien se fue a Los Ángeles Lakers en el verano, dejó al conjunto sin su ancla defensiva. Aunque la plantilla contaba con talentos ofensivos, la combinación de varios jugadores nuevos y la falta de cohesión en la defensa dificultaron la ejecución del juego.

Según el análisis del medio, el primer partido evidencia “dolores de crecimiento” que el entrenador Will Hardy y su cuerpo técnico tendrán que superar para alcanzar la meta de terminar con .500 o más y pelear por un puesto en los playoffs.